viernes, 10 de octubre de 2008

Entre ruinas, tu recuerdo

Sobre mi sienes,
se posa livianamente
una delicada sensación de quietud.
Me saca del letargo pesado
en el que me escondo
de la rutina impuesta:
solapada esclavitud
de los tiempos modernos.
Llevo tus sonidos a mi oído
y te haces presente
con un ingenio poético...
tu sensibilidad...
tu inspiración...
tu libertad.

Escucho...
Sonrío...
Me río.
Mientras mis dedos se deslizan
en otros afanes,
en una labor mecánica e inconsciente,
todo mi ser se sumerge en ti.
Nadie sabe, nadie sospecha que no estoy
ahí... y no me importa.
Simplemente, no estoy para nadie más.